¿Cómo y cuándo empiezas a relacionarte con la literatura y la escritura?
Mi relación con la literatura es bien típica. De chica me leían cuentos, leía y también escribía. Empecé a estudiar literatura con esa ingenuidad, de escribir, entre otras cosas. Pero como le pasa a muchos, con la teoría uno se abruma y al entrar a la carrera empecé a dejar la escritura de lado, aunque siempre me mantuve escribiendo. De hecho, estuve en el taller de poesía Códices, que se imparte en la misma universidad, pero que es un espacio mínimo dentro de ella. Para mí es muy importante el ejercicio de escribir creativamente, es algo que se puede trabajar mucho, tiene mucho oficio, es muy estimulante y en el trabajo de taller aporta mucho que te lean, comentar, etc. El espacio de la universidad da para eso y fomentar y legitimar ese lugar es muy importante. Sin embargo, cuando me puse realmente productiva fue cuando dejé de estudiar. Ahí me vino la cosa de escribir más y más seriamente, me liberé un poco de esa mirada teórica.
Escribes tanto poesía como narrativa. ¿Qué te aporta cada una de ellas? ¿Ves alguna diferencia entre ambas?
El tema de los géneros literarios nunca me ha acomodado, uno puede escribir una pieza poética que puede ser un relato o un poema. Pero también me pasa que sé que son formatos distintos y me siento a gusto en los dos. A mí me gusta trabajar en paralelo las dos cosas, porque creo que es conectarse con la palabra desde dos lugares distintos, encontrarse con la palabra de distintas maneras, casi depende de mi estado de ánimo.
Tu primer libro es un poemario titulado Lamerse. ¿Qué importancia tiene para ti como primer libro?
Es un libro o una obra de iniciación y tiene que ver con reconocerse, con visualizarse, una cosa muy desde dentro, un viaje introspectivo. Para mí fue muy importante armar ese mapa, reconocerme en la escritura y reconocer al otro y al afuera en la escritura. Es algo súper primero, ya un poco lo solté y quedó como un cuerpo autónomo, lo que me permitió comenzar a escribir sobre otras cosas.
Llama la atención en tus textos el interés por la anécdota, por las cosas mínimas.
Sí, creo que está en mi cabeza, es una forma de estar en el mundo. Me gusta indagar la cotidianidad, que es un mundo que ya se da por hecho, pero dándole una vuelta. El sentido que tiene la vida es construir momentos singulares, cuestión que sucede en la medida que uno quite los elementos que hacen que se pierdan las instancias humanas, de conversación, eso de tomarte un helado, de dar una vuelta. La gracia es tomar siempre la misma micro pero ir fijándote en el camino y ver cosas distintas.
También hay un trabajo sobre el espacio de lo doméstico, de la casa. Aunque después de eso llegas a un exterior.
De eso se puede hablar mucho, está todo eso de la teoría femenina de la literatura. La literatura femenina por siglos ha estado situada en el espacio doméstico, porque tampoco se ha permitido que salga de allí, por eso es la antesala de la otra escritura, posterior. No quiero decir con eso que el espacio doméstico se cierre, para mí es un espacio privilegiado para la escritura, me gusta mucho, yo soy muy ‘intimista’. Pero sí creo que es bueno salir de ahí, es un primer lugar y va muy de acuerdo al tránsito de la escritura femenina. Que lata reconocerme tan ahí, pero es verdad.
¿Haces entonces una distinción entre una escritura femenina y una masculina o entre esta y otras escrituras?
Me parece que es muy importante tener esa distinción de la literatura femenina simplemente porque la producción femenina es distinta a la producción hegemónica, es distinta al canon. Es un lugar mucho menos trabajado, estudiado, revisado y por eso hay mucha pega que hacer, mucho que indagar. Me pasa que, aunque suene políticamente incorrecto, no creo que sea plantear una desigualdad o una diferencia entre hombres y mujeres, sino simplemente hablar de distintas sensibilidades, como lo femenino en el mundo. Tiene que ver con esto de público y privado, y tiene que ver con empezar a soltar esas dicotomías. En la medida en que uno se permite mirar y decir que acá hay lugares que no estamos reconociendo o zonas no tan trabajadas, podemos empezar a desarmar ciertas estructuras, porque yo sí me siento viviendo en un país machista en que opera la lógica patriarcal, palabras que cuando uno las ocupa da pudor porque son muy de un discurso teórico, pero me parece que ese discurso sí tiene asidero en la realidad, y me parece legítimo reconocerlo. Me pasa, eso sí, que cuando escribo suelto todo eso, me posiciono desde mí, que creo es lo más honesto que se puede hacer.
Fuiste invitada a los encuentros de poesía “Salida al mar” y “Poquita fe”, además organizaste el ciclo de poesía y narrativa “Palabras en el parque”. ¿Cómo fueron estas experiencias?
Aunque fueron experiencias distintas, rescato el hecho de crear esos espacios de encuentro y diálogo. Si no sucedieran hay escritores que nunca se verían las caras y ahora con todo tan digitalizado pareciera que no es necesario encontrarse, hablar, compartir y escucharse. Yo encuentro que es valioso y creo que esta bueno usar esos espacios. Además, la escritura y la oralidad son dos espacios distintos, la segunda tiene la gracia del valor del momento.
¿En qué estas ahora, tienes algún proyecto en marcha?
Estoy escribiendo un poemario, “La virgen de las antenas”. Me interesó esa imagen, es rarísimo porque veo todos los días desde mi ventana a una virgen blanca que además está embarazada allá en el cerro, arriba de todos. Me parece muy simbólico de Chile. También tengo ganas de sacar mi libro de cuentos “Hablar con la pared”, que también puede ser una novela. Tengo proyectos en teatro y voy a empezar a filmar un cortometraje del que escribí el guión. Me interesa explorar todos los espacios que me da la escritura.
tags: Begoña, Literatura Hispánica, Poesía, Ugalde, Universidad de Chile



























14 Comments
hemoshaaaaaa!!!
hemoshaaaaaa!!
Impresionante! Me pregunto si ella lo sabrá.
guachona!
wena interview
QUÉ CHICA MÁS GUAPAAAA!!
la belleza no es todo….
hahahahahha
bacan el sitio!
slds
Realmente hermosísima!
:*
q rica la entrevista me gustó harto
me encantó lo relajada, piola.
La begooo *-* !!! hermana de mi cohón loco.
Me acuerdo cuando iba a su casa y veía a begoña, es muy linda.
hahah titi no te enojes por mi comentario lésbico xD
Pucha que es guapa la Ugalde y también escribe bien, con estilo.
Pronto la conoceré en vivo jeje.
que estrano solo hablan de lo guapa que es la muchacha y sus poemas
yo me pregunto si le gusta rolando cardenas que tiene un poema de una viergen que ve por la casa que tenia en pt arenas?
jaja era mi profeee
Nada espectacular esta niñita. Al parecer, como en el mercado, se ha sobrepoblado el mundo de la oferta de poetas.
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